EL Mole

El mole es uno de los platillos más famosos de la cocina mexicana, se encuentra en la mesa de las comunidades rurales y de los más finos restaurantes, es el platillo que se sirve en las fiestas y grandes acontecimientos y su sola presencia significa que la comida será un banquete.
Sus orígenes se remontan al pueblo Nahuatl en donde encontramos el “Mulli” que se preparaba a manera de salsa con la combinación de varios tipos de chile. Era altamente apreciado y se consumía acompañado de tortillas y un poco de carne proveniente de la caza.

   

A partir de la conquista y especialmente durante la colonia, la comida sufre interesantes cambios con la introducción de nuevos elementos importados por los españoles. El choque de las dos culturas presentó la lucha por la conservación de las tradiciones tanto mesoamericanas como hispanas.
En nuestros días el mole constituye la comida clásica de las celebraciones en bodas, cumpleaños, bautizos y otras fiestas. Siempre es mejor prepararlo la víspera y después añadir el pavo o guajolote, pues recalentado sabe mejor.
La razón para ello es que la preparación es larga y muy laboriosa y el sabor mejora cuando los diferentes aromas de los ingredientes han tenido suficiente tiempo para combinarse bien. Para elaborar la pasta del mole debe utilizarse un metate, esa piedra plana y pesada de origen volcánico que estaba presente en toda la cocina mexicana, pero ahora son al igual que “las metateras” casi piezas de museo. Puede utilizarse el moderno procesador de alimentos o un molino manual, pero debe cuidarse que la pasta del mole tenga una consistencia aterciopelada, pareja y espesa pero al mismo tiempo no tan fina.

El mole de Rancho viejo es preparado con los ingredientes de la receta original, logrando con esto adecuar el alimento a una sociedad moderna.